jueves, octubre 12, 2006

De los diarios de Susan Sontag (II)

El amor, los amigos

De acuerdo con los escritos de Sontag, 1959 fue un año de descubrimiento personal. Se encontraba en París y, según señala, cuatro cosas fueron el denominador común de su vida: sexo, alcohol, fiestas y homosexualismo.

"Pobre pequeño ego. ¿Cómo te sientes hoy? No muy bien, me temo, amoratado, adolorido y traumatizado. Olas calientes de vergüenza y todo eso. Nunca me ilusioné de que ella me amara, pero sí asumí que yo le gustaba", apuntó a las 7 de la mañana con 30 minutos del 2 de enero de 1959.

Y el 19 de noviembre de ese año escribió:

"El orgasmo se concentra, codiciaba yo escribir. La llegada del orgasmo no es la salvación, era más que eso: el nacimiento de mi ego. No puedo escribir si no encuentro mi ego. El único tipo de escritora que puedo ser, es del tipo que se expone a sí misma... Escribir es gastarse a sí mismo, apostar a uno mismo; pero hasta ahora ni siquiera me gusta el sonido de mi propio nombre. Para escribir me debe gustar mi nombre. El escritor está enamorado de sí mismo... y de esa reunión y de esa violencia tiene que hacer sus libros."

Maria Irene Fornés fue la mujer que amaba a finales de los años 50. Era guionista cubana-estadunidense. En su diario, Sontag sólo la señala con la letra I. De ella escribió a las 3 de la mañana del 20 de noviembre:

"Nunca había sido tan exigente con alguien como lo soy con I. Tengo celos de todo el mundo que la mira; me duele cada minuto que se aleja de mí (...) Y ahora que ella está aquí, mi amor quiere incorporarla completamente, comérmela. Mi amor es egoísta."

El 28 de diciembre anotó:

"Hasta ahora sentía que las únicas personas que yo podía conocer con profundidad, o amar realmente, eran duplicados o versiones de mi propia desgracia (Mis sentimientos sexuales e intelectuales siempre han estado en incesto). Ahora sé que amo a alguien que no se parece a mí. No es judía, no es el tipo de intelectual neoyorquino sin ninguna falla de intimidad. Siempre soy consciente de que I es extranjera, de la ausencia compartida de un pasado y esto lo experimento como un gran alivio."

París fue para ella un refugió y plaza clave para su formación intelectual. Apoyada en la barra de un bar de esa ciudad, escribió a las 4:15 horas de la tarde del 12 de marzo de 1959:

"No estoy en forma, escribo aquí, escribo despacio y miro lo que escribo a mano y no me parece tan malo. Dos vodka-martinis con Marty Greenberg (editor y comentarista). Siento la cabeza pesada. Fumar es amargo."

Autora de obras como In América, La enfermedad y sus metáforas y El amante del volcán, Sontag mira con agudeza y desparpajo a escritores, filósofos, cineastas y artistas de su época. Conoció y convivió con muchos de ellos: Jean-Louis Barrault, Jean Wahl, Allan Bloom, Giorgio Santillana, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir...

Sobre ésta última, acotó:

"Anoche fue posible y escuché a Simone de Beauvoir hablar de la novela en el (café) Sorbonne (con el periodista Irv Jaffe). Es delgada y tensa, tiene el pelo negro y se ve muy bien para su edad; pero su voz no es placentera; tiene un tono alto + el nerviosismo y la velocidad con la que habla."

En febrero de 1960, Sontag anotó algunas intimidades de sus amigos, entre ellos las del famoso escritor estadunidense Norman Mailer:

"¿Cuántas veces le he dicho a la gente que Pearl Kazin fue novia importante de Dylan Thomas? ¿Qué Norman Mailer participa en orgías? ¿Que F.O. (Francis Otto) Matthiessen era un maricón? Para ser precisos todo es del conocimiento público, pero quién diablos soy para comercializar los hábitos sexuales de otra gente (...) Cuántas veces me he sentido aliviada por eso, que es menos ofensivo que mi hábito de revelar nombres (¿cuantas veces el año pasado, al participar en el programa Comentario, hable sobre Allen Ginsberg?) y mi hábito de criticar a la gente si otra gente me incita a hacerlo. Siempre he traicionado a la gente. No por nada he sido altamente consciente y escrupulosa sobre el uso de la palabra ¡amigo!."

3 comentarios:

Rain dijo...

Qué valioso post: me clarifica situaciones...estados de ánimo...

parece increíble, mas es así: los estados de ánimo, también se clarifican.

muchas gracias.

Anónimo dijo...

Hola, estoy realizando un trabajo de investigación sobre Sontag y me gustaría saber dónde puedo encontrar los diarios de la autora.

Gracias

Anónimo dijo...

Me parece excelente tu trabajo, yo admiro a Susan Sontag y colecciono algunos artículos de ella como aquel donde relata cómo conoció a Thomas Mann siendo aún estudiante en California, sólo te pido un favor, mandame los datos del Diario para comprarlo, te aclaro que no se inglés.
Saludos afectuosos Marglezmi@hotmail.com